Estoy conociendo gente, gente de la que no sabía. Gente que sé –ahora de ella- por lo que escribe, como se expresa, como piensa. Gente que pierde su tiempo al igual que yo andando por la red. ¡Qué diversidad! Algunos me hacen pensar que la humanidad tiene remedio. Los menos, por suerte, me han dejado mensajes donde la conclusión sería la opuesta. No tanto porque yo no pudiera coincidir con los epítetos que me adjudican sino por la forma anónima que lo hacen y además sin conocerme a mí, por lo cual, concluyo que son generosos con sus insultos, los regalan cuando en realidad estarían mejor destinados a ellos mismos.
Ya aclaré que soy un novato en la red y me agrada, me agrada saber que no obstante mi edad todavía haya tanto por conocer. Cuando sepa más, voy a cobijar en este pequeño espacio todo lo que se me ocurra. Desde las menos valiosas, pensamientos propios, a las más queridas por mí, reflexiones hechas por otros humanos que me conmovieron. La nota de color será el comentario -sin valor – que haga ya sea, el por qué me interesa, el cómo influye en mi vida, una forma de enterarme a mi mismo de cómo soy, siendo entre los otros.
Escrito por Pepe Palermo 