Escribo mientras escucho

19 Octubre 2008


Escribo mientras escucho. Somos una maravilla los humanos. Negros, blancos, rubios, morochos, pelirrojos, homosexuales, heterosexuales, imposibles de definir, humanos al fin, dejenme de joder, por qué no podemos vivir en un mundo con menos rispideces. La puta madre que los parió a los que lo impiden. ¿Pero, que hacemos los supuestos buenos? Basta de privar. Seamos íntimos, defendamos nuestra subjetividad, pero hagamos algo.

Sírvase de nuevo


La última cena.

19 Octubre 2008

Nadie sabe cual es su último día, salvo que se esté por suicidar o que lo estén por matar, en ambos casos aún cabe una esperanza, que el ejecutador recapacite. En realidad lo que quiero rescatar es la esperanza, el final lo conocemos, un día u otro todo se acaba.

Bueno, hay gente que se ilusiona como que no, pero yo igual veo llorar en los velorios, se ilusionan un poquito, bueno que se guarden ese poquito de ilusión, yo quiero hablar de la esperanza.

No la esperanza en otra vida, no la esperanza en un paraíso (ni del terror a un infierno, que por otro lado a unos cuantos hijos de puta muy creyentes ellos no parece hacerles mella) sino la esperanza, que la historia confirma, si confirma, vamos viviendo en un mundo cada vez mejor.

Algunos se confunden porque es mejor también en lo que lo puede tornar peor o acabar con él, pero es mejor, los seres humanos vamos (aramos dijo el mosquito) conociendo más nuestro entorno y modificándolo, claro los que tienen el poder, desde su poder, tratan de seguir manteniéndose mas allá de lo que es mejor o peor, para ellos es simple “lo mejor es lo mejor para mi” y andá a cantarle a …. (elegí tu ídolo).

Bueno “yo” apuesto a lo que es mejor para la mayoría.

Quiero creer que la mayoría es la que trabaja y la minoría es la que parasita, si es al revés estoy perdido, quien sabe hasta por ser un parásito.

El mundo va cada vez mejor. Ya no somos caníbales, ya no somos esclavistas, declamamos acerca de la libertad, de la igualdad, de la fraternidad. Mi optimismo es que es posible, tampoco soy (totalmente) estúpido, hay que hacerlo, no vamos mecanicamente, la historia no existe, la hacemos. ¿Vamos juntos?.


Caballo viejo.

19 Octubre 2008

para saborear un vino tempranillo
A mi me gusta el cabernet sauvignon
Lo que son las cuestiones de género, imaginen escribiendo YEGUA VIEJA.

Mi homenaje a María Dolores Pradera,
La letra es de Ángel Eduardo Acevedo (poeta venezolano)
La música es de Simón Díaz (“Tío Simón” para los venezolanos)

El canto a la virilidad sostenida hasta sus últimas consecuencias,

Cuando el amor llega así de esta manera
uno no se da ni cuenta
el carautal reverdece
y el guamachito florece
y las sogas se revientan.
[se repite]

Caballo le dan sabana porque está viejo y cansao
pero no se dan ni cuenta que un corazón amarrao
cuando le sueltan la rienda es caballo desbocao

Y si una yegua alazana caballo viejo se encuentra
el pecho se le desgrana y no le hace caso a faseta
y no le obedece al freno ni le paran falsas riendas.

cuando el amor llega así de esta manera
uno no tiene la culpa
quererse no tiene horario
ni fecha en el calendario
cuando las ganas se juntan

caballo le dan sabana y tiene el tiempo contao
por eso muy de mañana con su pasito apurao
se encuentra con su alazana que lo trae embarrascao

el potro da tiempo al tiempo porque le sobra la edad
caballo viejo no puede perder la flor que le da
porque después de esta vida, no hay otra oportunidad

Caballooooooo

Quererse no tiene horario ni fecha en el calendario
Aclaraciones (se aceptan otras)
Está mal carautal. Lo correcto sería carutal que es un lugar poblado de carutos.
El caruto es un árbol de Venezuela (cuyo fruto es la caruta) que reverdece en la primavera, mientras que las plantas de carauto (frijol) no reverdecen cada primavera sino que simplemente cuando se recoge el frijol la planta ya está seca y por consiguiente habrá que sembrar nuevas semillas para que brote otra planta.
Faseta no es lo correcto, debe ser falseta que es una rienda que va al bozal del caballo
No corresponde embarrascao, lo correcto sería embarbascao donde cabrían varias interpretaciones: si se trata de tomar vino equivaldría a borracho, también sería posible en sentido figurado envenenado, enamorado locamente
A quien guste curiosear
Si gustan otra versión


Mi hijo Pepe Palermo

19 Octubre 2008

Pepe Palermo es un tipo, es varón, no tiene edad, pero tiene bastantes años, no del todo bien aprovechados desde lo que logró pero si desde lo que aprendió.

Es mi hijo, yo lo he creado y él habla por mi.

Mi existencia real procreó en la red a mi existencia virtual, por ello sin que Pepe sea perfecto —al fin y al cabo es hijo mío — traté de que ostentara lo mejor de mi. Lo que me hubiera gustado ser y tener:
buena persona,
racionalidad,
sentimentalismo,
intuición,
en este orden o a la inversa, porque actúan todos juntos en Pepe, trata de argumentar pero sus sentimientos no se lo hacen fácil y como su raciocinio no le permite saber a que atender entre tanta cosa que hay, entonces hago que apele a la intuición y así anda, no exactamente con una linterna, sino con un mouse.

El dispositivo que le dá a su mano la posibilidad de entre la abundancia, con un click, quedarse con algo, y ahí va Pepe, por todo el mundo con su linterna, afortunadamente por ser un tipo limitado, en cuestiones de lengua y de alfabetos se queda con lo más cercano, el castellano y su alfabeto latino, pero por veces dado que las lenguas romances lo permiten, portugués, italiano, francés, catalán, gallego son a veces clickeados.

El inglés aprendido a duras penas, mal hablado pero mejor entendido tampoco se queda afuera, pero porque así somos los humanos virtuales y reales, piensa en lo emocionante de poder llegar a la cultura china, a la japonesa pero si ¡le sobra con el español!

Bueno, se lo dije a Pepe, lo que ocurre es que el deseo siempre abarca más que lo que puede apretar.

Creo que esta es la mala educación masculina, la femenina suele ser mas selectiva y preservarse más, pero por allí también no es más que otro de los prejuicios que por defecto le pasé a Pepe, mi hijo querido virtual, a quien le dejo:

mi saludo en su página y le digo que, sin llegar a estar tan orgulloso de él, sin embargo lo banco a vida.


El niquel nuestro de cada día

19 Octubre 2008

Pepe Palermo Says:
Octubre 18th, 2008 at 11:11 pm

Faltan monedas

 

La verdad vivimos en una sociedad lamentable, pero es la sociedad en la que vivimos, es decir es la sociedad que hacemos ¿en qué contribuyo?

Realmente no sé, puedo contribuir todas las veces que callo. Puedo también contribuir en no decir “todo” lo que pienso, pero me temo que más contribuyo con todo lo que hago.

¿Cuántos no hemos creido que el mundo es así? Pues no, el mundo no es así, lo hacemos así.

¿Perogrullada?

No amigos nada de obviedades, lo obvio es lo que menos vemos porque lo creemos obvio y es lo que hay que cambiar.

¡Atención! tampoco quiero hacer un reparto de culpas colectivo, los repartos de ese tipo dejan de lado a los verdaderos culpables.

¿Les gustaría pensar que así como ya nos parece insoportable la esclavitud debiera resultarnos insoportable “la explotación del hombre por el hombre”?

Si es un clásico “marxista, marxoide, marxiano” agreguen los adjetivos que quieran, que gusten, o que prefieran, no es redundancia es mostrar (como puedo) que nuestra subjetividad cuenta pero lo que ocurre afuera de nosotros también.

O nos enteramos o seguimos igual.

¡Basta de vivir del laburo ajeno!

Basta de jugar a yo no tengo nada que ver. Las moneditas no son más que otra prueba de cuantas maneras la corrupción es la vertiente para no laburar, para “asegurarse un futuro mejor”.


Despedida

19 Octubre 2008

Dorita:

Te escribo indignado ¿Tenías que reaparecer en mi blog? Después de tres años sin saber nada de vos, no se ni como te enteraste, entrás a mi blog para ¡decirme en público! Lo que ¿no pudiste decirme en privado?

Bueno ya está hecho.

¿Vas a participar en algún escándalo público? ¿Quisiste empezar conmigo? No me sumo. Ni me resto. El poquito de dignidad que me queda luego que arrasaste con ella, abusando de mis sentimientos, me lo impide.

Sí, estoy vivo. En algún momento deseé no estarlo, quería escapar de mi dolor, de la pena inmensa de saberme injustamente maltratado. De a poco, con esa resignada energía que las buenas personas siempre tenemos fui rearmando, primero mi espíritu, luego mis otras cosas y ahora, no es que te hubiera olvidado, pero eras, eras, y no vas a volver a ser.

Decididamente te estoy diciendo:

Acuso recibo pero vuelva al remitente, no voy a responder a ninguna de las tonterías, las leí, ni me molestan, quien te crea, te cree. Quien me conozca sabrá que pensar. El primer problema lo tenés con vos, no ya conmigo.

Las mañanas han vuelto, en mi, a ser esperanzas. Si se presentan frescas sé que la brisa no es mía pero puedo gozar de ella. Si lluviosas, sé que desde atrás de los vidrios puedo sentirme a resguardo con mi taza de café en la mano.

Siempre, porque duermo bien, despierto mejor y nada, luego del infierno, me puede ahora atormentar. Todo por peor que fuere, no llegará a ser lo terrible que fue. Estoy forzado a vivir ilusionado, como la noche a convertirse en día.

Saldré en un rato a la calle. Caminaré, si caminaré con cierta prisa, pero llegaré a hacer mis cosas caminando. Me he dado cuenta que aún puedo contar conmigo, en el simple recorrer veredas se apreciar el estar vivo. En las tareas que luego realizo también descubro que soy útil.

¿Cuanto tiempo me queda? El que fuere. Se que está mal dicho, en realidad no es que quede sino que ¿cuanto más estaré? sería lo correcto. Como se diga poco me importa, cuanto más mejor, igualmente lo que resulte será suficiente, he tenido la dicha de dejar la desdicha atrás y cuando camino sé que es hacia adelante, ya no hay retrocesos en mí.
Ni me agravian, ni agravio, a lo sumo a veces me demoro, hasta que advierto que no vale la pena sostener y marcho en otro sentido. Siempre adelante.