Nelson Castro y la libertad de prensa.
La libertad pareciera ser una adquisición en el desarrollo material del mundo, de lo inerte a la vida, de lo vivo a lo consciente, en la consciencia (del sujeto con conocimiento) la posibilidad de elegir.
Libertad y elección son términos que se imbrican uno al otro. La libertad es así la posibilidad de influir en el curso de los acontecimientos,como la elección es el acto consciente de decidir acerca de ésto o aquéllo.
La consciencia y el conocimiento juegan entonces como sinónimos y también como términos complementarios. El conocimiento es aquello que sabemos acerca del mundo y de nosotros mismos y la consciencia es ese saber en nuestra subjetividad y el saber de todo ello nuestra autoconsciencia.
En estos días volvió, a partir de la decisión de rescindir el contrato de un periodista, a hablarse de la “libertad de prensa”.
La especie humana, al igual que el mundo todo, está en continuo cambio, Hablamos de evolución. Soy “optimista” creo ver en esta evolución un “progreso”. Debiera bucear en el conocimiento acumulado para encontrar cuando comenzó a hablarse de esta tan mentada “libertad de prensa”, digo que no se me ocurre nos podamos remontar mucho más allá de la instauración del sistema socioeconómico actual, el “capitalista”.
¿Pero existe tal libertad más allá de su enunciación abstracta? Ya en lo individual, nuestra “responsabilidad” nos limita en el ejercicio de lo que desearíamos hacer, sea esta una expresión verbal, escrita o una conducta contundente determinada.
No imagino a un mayordomo (si se lo figuran inglés, mejor) criticando abiertamente la conducta de su patrón. No digo que no sea posible y además encomiable (hasta por el propio patrón, si la crítica fuera “constructiva”) pero digo, que nuestra sociedad muestra como en nuestra “responsabilidad” también juega un grado de sumisión a lo que es, siempre en relación con la posibilidad de perder el trabajo, si uno con “total libertad” actúa.
En esta sociedad son halagados los misericordiosos porque dan limosna a los humildes. Lo que no hay en esta sociedad es justicia, por ello hay en realidad gente humillada y necesidad de piadosos.
En nuestra sociedad, la pertenencia a los grupos de poder da lugar a presionar a los demás desde ese poder.
En nuestra sociedad hay “héroes” que se la juegan, a pesar de pertenecer a los “sometidos” pero sería bueno que hubiera igualdad de posibilidades para todos y que nadie fuera “héroe” por decir con sensatez lo que piensa.
Por más vueltas que le doy no creo que haya “libertad de prensa”, si hay prensa que sirve a determinados intereses (mayormente económicos, son los más contundentes). Ni siquiera se, si es muy feliz lo de la “libertad de empresa” en cuanto a que también como empresa tiene objetivos que cumplir e intereses a los que defender.
¿Qué será Nelson Castro? Un héroe, vaya mi solidaridad con él. Pero ojalá que lleguemos un día a darnos cuenta que, la inmensa mayoría de las conductas sociales que observamos directamente y las que nos son “informadas” por la prensa se deben a motivos determinados que en definitiva atienden a objetivos concretos, preservar o aumentar el poder de quienes ya lo tienen.
Vaya mi solidaridad a Q. y a F. por las amenazas recibidas.
Pepe Palermo says:
February 8, 2009 at 10:56 pm