Hoy barrí la vereda, que nunca lo hago, y me di cuenta que tengo el otoño encima (debajo y dentro), al rato advertí que unas ojotas que compré hace no mucho se están deteriorando, recordé entonces que unos zapatos que uso hace más tiempo mostraban en su suela el paso del tiempo y los pasos por mi dados, se está yendo la vida, voy transcurriendo. Hace un rato me enteré, por una llamada telefónica, de la muerte de una conocida, más joven que yo y joven para morir. Basta por favor, no me den más señales, ya estoy enterado. Voy a salir a caminar, el día no invita, pero quiero dejar atrás todas estas señales de mal augurio. No me calzaré ni con las ojotas ni con los zapatos, tengo unas zapatillas que me vienen bien guardadas en el placar, termino de escribir esto y no se me está dando como un cosquilleo ir a abrir el placar. ¿Salgo a caminar? Temo que si leo el diario es peor, puta, che, que feo que está este 23, mejor n i pienso que mañana es 24 de marzo. La memoria, la dolorosa y necesaria memoria.
conciencia
23 Marzo 2009Pensar con el cerebro
usar a la experiencia
no usar a la camiseta
más que para abrigar
No repetir eslogans
no ser un simple ingenuo
que grita y se desloma
mientras otros, los piolas
se dedican a afanar
No estás, lo sé, no estás
pero llegará un día
que junto a otros tantos
desarrolles tu conciencia
y todo se acabará.
Ventajas de tener un blog.
19 Marzo 2009Como no soy una persona de convicciones muy firmes (no penséis mal, quiero decir no soy fanático de mi mismo) me la paso dudando acerca de todo lo que hago.
Como ahora, que estoy en estos últimos seis meses (seis, siete u ocho, ¿veis la duda?) dándole importancia a la banda ancha, (aquí la duda es: si para justificar lo que pago por ella o porque realmente me interesa) pero como además me hice “poseedor” de un blog (al que el único que le da pelota soy yo mismo, bueno algún poquitito de fanatismo puede no estar mal, para no ser fanático del no fanatismo) y acá me surge (¿con g o con j? me la juego) la duda es para qué me sirve a mí tener un blog, duda que ya la tuve (con v no con b, con b es you tube) desde el primer día que supe lo que era un blog, a partir de un tipo que lo llamaba bloc, y ya poseedor de la llave al mundo que es google, el (o la) google me llevó a la wikipedia (reunión universal de la sabiduría fresquita y siempre haciéndose) donde supe lo que era y dado el pequeño burgués consumista que llevo adentro no dudé en tener uno.
Aquí lo tengo, bravo, (pla, pla, pla, muy bien) ¿y ahora qué hago? no soy periodista, no soy escritor, no soy músico, no vendo nada, ¿para qué quiero un blog?
El para cumplir con lo de que “cualquier pelotudo (argentinismo por gilipollas, si también gilipollas es un españolismo por pelotudo, boludo) tiene un bloc”, no me parece una respuesta satisfactoria ya que es una condición necesaria pero no suficiente (lógica pura) así que voy a intentar encontrar las ventajas de tener un blog.
Si digo encontrar no es que voy con google a buscar por allí, sino que con tranquilidad y al ir tipeando voy a ir transcribiendo con el teclado lo que se me vaya ocurriendo, luego lo repaso un poquito y al horno (es decir al blog).
Primer cuestión (por lo del horno) uno puede escribir una “nueva entrada” sin romperse demasiado y justamente como en el horno, largarla para que se cocine, si nadie le presta atención seguramente va a quedarse así como está (cruda y en el horno) si alguien responde y es pertinente (también impertinente pero depende) ya uno modificará lo que ha largado.
Ventaja del blog sobre lo escrito en papel, no hay que borronear, se puede modificar. Hemos llegado a la edición permanente (grande) Nada es para siempre y la antítesis rápidamente niega a la tesis y pasamos a la síntesis que es una nueva tesis y así (gracias Hegel).
Segunda cuestión (como aclaración la primera era en lo “objetivo” papel, pantalla) en relación a lo subjetivo, si nos da un poquito de pudor lo que escribimos (decimos) y nos ponemos colorados, nadie lo va a advertir (salvo nosotros mismos). Por otro lado ¿quién me conoce? Cualquier cosa tomo distancia (esto heriría mi amor propio, es verdad).
Tercera (y por ahora última, debo irme a trabajar) cuestión uno puede, por las razones que fuere, ir despachándose de a poco, como en este caso.
Hasta luego (saludo provisorio, que si sigo, quito)
Lo mínimo y lo máximo
14 Marzo 2009Cada uno cree y escribe (o habla) desde donde está. Ni es bueno, ni es malo, es. Difícil es decidir, en las mínimas cosas , si uno no se apega a las cosas máximas. Parece simple por ejemplo, no dejar cagar al perro de uno en la vereda pública, es como mínimo, una ofrenda a la convivencia, habría como un “código”, puedo convivir entre los humanos, que pueden o no amar a los animales, pero soy responsable, en esa convivencia, de no incomodar. Es fácil en este ejemplo casi concluir con el “vivir y dejar vivir” y esto puede ser casi un pacto mafioso. Llegamos a los “códigos” ( “roban pero hacen” o “siempre hubo pobres”) quiero decir las pequeñas cosas que nos tranquilizan, no están mal, pero lo malo es la tranquilidad, la tranquilidad mientras persista la injusticia, la gran injusticia, no la de doblar sin hacer señas, o la de quedarse con la pinturita del compañerito del parvulario.
Uno alienta a sus hijos a que no se queden con las pinturitas ajenas, a que cuiden de las propias, también uno puede mostrarle que todos los párvulos merecerían tener pinturitas y que no es así.
Quizás haya un día, en el que cada niño tenga pinturitas para si, que porque no ha llegado, hay cosas mínimas que nos asombran, cuando llegue ese día ni nos preguntaremos de quien son las pinturitas, las compartiremos, las miraremos como miramos al cielo sin temer que nos lo roben, o podremos ir al mar a nadar sin preguntarnos propiedad de quién es, pero si ese día no llega, carecerá de importancia la luz de guiño, la pinturita robada, el estacionamiento a doble fila porque el cielo y las aguas ya estarán contaminados.
Los guarangos (como para un tango).
3 Marzo 2009¿Cómo se logra que la racionalidad abunde? El nivel de agresividad (al divino botón) con que se despacha, cierta gente, en internet me preocupa.
Es verdad que es todo “virtual” pero aún así, me da esa misma sensación desagradable con la que me encuentro al observar algunos juegos, en donde se dan puntos por matar gente. No creo que esto transforme en asesinos seriales a los niños que juegan con ellos, pero algún tipo de facilitación provoca en sus conductas. Alguna “naturalidad” se cuela para conductas que deberían ser vistas como aberrantes.
Pero no me refería a esta agresividad, sino a la que aparece en los comentarios de los blogs. Personajes que descargan su peor vocabulario, sus mal hilvanados epítetos y sus adjetivos descalificatorios que además muchas veces ni los fundamentan. Lo interesante es que muchos se muestran críticos de la sociedad actual y no alcanzan a verse como exponentes de ella.
No temo contaminarme pero me pregunto qué hago en el medio de este circo áulico vocinglero. Debo decir en descargo que muchas cosas aprendo. Hay temas por los que no me hubiera llegado a interesar y acá los encuentro desarrollados, bien o mal, depende de las fuentes y eso también es otra cosa que estoy aprendiendo a distinguir “las fuentes”, finalmente mi guía es google, fui poco a poco ejercitando el buscar, pero a veces en esa búsqueda llego a unos sitios donde de entrar en persona y no virtualmente, probablemente tendría temor, por ejemplo de dejarme llevar por responder a un insulto, a una agresión, a un comentario de mala onda.
En algunos lugares te atacan, si algo crítico decís, cualquiera sea el tono minimalista y cuidadoso que emplees, el disenso es vivido como insulto y la respuesta viene en ese tono. También hay tipos que “saben” (más que la media) de los que podría esperarse alguna moderación pero no, por allí se zarpan y ejercitan la guaranguería, haciendo gala de ello.
No la hago más larga, pero ¿cuántos sentirán lo mismo que yo? Sería bueno que nos mostráramos, no para conocernos, sino para reconfortarnos, sintiéndonos, no la mayoría pero al menos un grupo importante de personas sensatas (¿lo seré?).
Intolerancia
2 Marzo 2009… la intolerancia resulta ser cualquier actitud irrespetuosa hacia las opiniones o características diferentes de las propias. En el plano de las ideas, por ejemplo, se caracteriza por la perseverancia en la propia opinión, a pesar de las razones que se puedan esgrimir contra ella. Supone, por tanto, cierta dureza y rigidez en el mantenimiento de las propias ideas o características, que se tienen como absolutas e inquebrantables.
FERRATER MORA,José.
Diccionario de filosofía, Ariel, Barcelona, 1980, p. 3267
Salí un rato por allí y me trataron un tanto mal. Pero fue entretenido. ¿Será eso la adrenalina? Temo que solamente sea un ejercicio sadomasoquista.
Escrito por Pepe Palermo
Escrito por Pepe Palermo
Escrito por Pepe Palermo 