La lectora provisoria

 

Guillermo O’Donnell ha dicho hace poco algo sugestivo: que las democracias pueden morir lentamente, que uno se puede levantar un día y encontrarse con que la democracia está muerta. Ese día es aquel en el que la pasividad general frente a la mentira del soberano muestra que se ha quebrado la última resistencia.

La democracia no ha de morir porque aun no ha nacido. La protodemocracia ( ¿gustan otro nombre?) en la que vivimos y que valoro, a pesar de todo, frente a engendros peores, necesita permanente del doble discurso, de la mentira. Se confunde la utilidad con la verdad. Si algo es útil, obviamente para quien lo propone, poco importa si es verdadero. Así todo cabe, mentiras “oficiales” y “opositoras”, sin que sepamos, porque en su amplia mayoría, viven muy cómodos en este sistema ¿a qué verdaderamente se oponen los que dicen oponerse? Y que verdaderamente defienden los que dicen en este turno defender, que en el turno de ayer no defendieron y es de presumir, todo se volverá a invertir en el próximo turno. Está claro que un buen médico valorará que su termómetro indique, en verdad, la temperatura de su paciente y su tensiómetro la verdadera presión arterial, pero cuando se trata de negocios, de compra, venta, de objetos y de conciencias otro pájaro ofrece sus trinos.

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Continúo en el limbo, cosa de la democracia ¿de wordpress?

5 comentarios para “La lectora provisoria”

  1. El Google discriminatorio « PALERMO Cafe Bar INTIMIDADES Dice:

    [...] Es inexplicable que estas cosas pasen [...]

  2. delfin jugetón Dice:

    juntos jugamos…

  3. Anónimo Dice:

    .

  4. Anónimo Dice:

    ..

  5. Anónimo Dice:

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