Triste, alegre, lamentable, oportuno, ¿algún adjetivo más? No, una exclamación
¡Qué mundo de mierda!
Pero a pesar de ello soy optimista, optimismo que me hace creer en que un mundo mejor es posible. Un mundo que trascienda estas cuestiones casi inexplicables.
Llegó la Dra. Hilda Molina a la Argentina.
Lo que debiera ser una simple noticia para sus íntimos, parece ser una cuestión de estado. La estupidez de la burocracia de vanguardia iluminada, más el cholulismo de pacotilla de los medios de información, han dado a esta mañana un amanecer distinto.
¿Por qué razón el libre tránsito de los ciudadanos está a expensas de disposiciones incomprensibles?
Después de 15 años de espera, la médica disidente cubana obtuvo el permiso de La Habana para salir de la isla y viajar a la Argentina, donde esta mañana se reencontró con su familia: su hijo, su nuera y sus dos nietos.
¿Cuál será la especialidad médica que ejerce la doctora? En el país del mate caliente, mantenemos tibio el lenguaje de la guerra fría. Disiente seguramente y también es médica pero qué cosa es médica disidente.
En un mundo en que por la angurria de los poderosos propietarios, mucha gente se muere de hambre, mantenemos forcejeos que parecen disputas de muchachos, que hacen alarde de quien la tiene más larga.

16 Junio 2009 a las 11:28 AM
Pepe: te mando un comunicado (no está online, por el momento) sobre este tema.
16 Junio 2009 a las 1:32 PM
De acuerdo Galois. Gracias.