Confesiones.

¿Por qué se enojan las personas? No lo sé, pero al parecer me he metido en una pelea, mi intención era sostener un lugar donde poder seguir opinando, resultó otra cosa.

¿Soy inocente? Por cierto que no, pero no como antónimo de culpable, que tampoco lo soy, sino como sinónimo de candoroso o ingenuo. Probablemente sea desagradable y desconfiado, sin que me guste serlo y mi pensamiento no es neutro, está sesgado por mi ideología que no me inhibe para pensar sino que es su base.

Lamento pertenecer a una sociedad en que tantos se quedan tranquilos con sentirse el término medio y otros lo evitan desde el simple insulto. He sido siempre consecuente en mis actos con mi manera de pensar, lamentablemente me encuentro en minoría, quisiera invertir los términos pero no depende de mí solo  y solamente.

Con las personas que disiento, trato de entenderlas en lo que dicen y desde donde lo dicen, no sé si lo logro, pero lo intento. Veo tanta seguridad en otros, que creo que es porque no se detienen a dejarse influir por otras formas de entender las cosas que la que ya tienen, son seguros e inmodificables.

Me involucro en algunas cosas, en otras me abstengo, ambas circunstancias me traen problemas. A veces me pregunto, después de haberlo hecho ¿para qué me metí? Y casi siempre me reprocho cuando no me meto, soy tan torpe que a veces creo que ninguna cuestión debiera serme ajena.

Me duelen los insultos, desconfío de los halagos, casi siempre saco provecho de todo lo que me dicen en oposición a lo que pienso, es cierto en primera instancia busco defender lo que ya dije pero luego noto que voy reformulando lo que expreso.

Me gustaría encontrar algún blog que en su diversidad permitiera reflexionar acerca de todos los temas humanos, me interesa la política, la filosofía, la sociología, tiro como temas no excluyo otros, el arte en  general, la literatura, el cine. Seguiré buscando en internet. Algunos espacios que ya visito me gustan y por eso vuelvo.

Tengo posiciones tomadas, pero las renuevo cada vez que vuelvo a releer, a expresarme. Busco el consenso, pero el disenso me hace crecer. No me creo capaz de convencer a nadie, aunque no estaría mal, pero intento continuadamente mantener mis convicciones.

2 comentarios para “Confesiones.”

  1. gabrielaa. Dice:

    hola Pepe! en principio, me remito a tu post del 15 de mayo: “Estoy cansado”. no me parece mal hartarse de ciertas situaciones: no siempre se puede andar por la vida “flower power”.

    tampoco creo que esté mal el disenso: como vos decís, hace crecer. pero eso es posible en ámbitos en que podés estar seguro de la buena voluntad del/la interlocutor/a: en una reunión de amigxs, por ejemplo. no tanto en los intercambios como estos, via palabra escrita, donde falta lo gestual y lo afectivo, y sobra lo que describe Montañés en el último post en LLP: ansia de figuración, lo llamaba mi abuela.

    las convicciones probablemente no te las cambie nadie, y está bien. pero entre gente honesta se puede dialogar sin necesidad de “convencer” (y mucho menos agredir) a quien piensa distinto. eso enriquece. claro.

    en fin, que estoy en cama medio con gripe. ando leyendo a Achy Obejas, la conocés?

    salud y anarquía
    :)

  2. Pepe Palermo Dice:

    Gabrielaa, perdón por la demora. No advertí tu comentario. Comparto tus comentarios. Me parece bueno lo de Montañes. Quizás no tanto con lo de

    En fin: todo humano es un loco o un pichón de fanático (lo afirman sicólogos y antropólogos) y todo loco se parece al religioso y su ritual. (El bioquímico Jacques Monod nos explica que todo este asunto es genético, o sea ontológicamente apabullante.)

    También lo de Mariángeles

    Repito lo de la otra vez: no me parece muy bien decirle a un invitado que tiene que sentarse en una silla rota, agregar «si protestás te digo paranoico» y luego «si te enojás te digo psicópata y te echo».
    «No se puede arreglar porque hasta ahora no lo sé arreglar» no es una respuesta válida.
    Flavia, vos te quejás de que Pepe no te mandó un mail ni te preguntó nada, cuando en realidad esto se viene arrastrando hace tiempo, Pepe se empezó a quejar en abril. Creo que se cansó y se le dio por pensar que ustedes no tienen ningún interés en arreglarlo porque no les interesa que participe en igualdad de condiciones con los demás.

    Es cierto, me interesa decir lo que pienso acerca de algunos temas, mi ansia de figuración es = 0 ¿Quién es Pepe Palermo? “Mi blog” es un juego al que aprendí a jugar y al que atiendo con toda seriedad. Hasta su nombre Café Bar fue por un comentario que leí en LLP.

    Mariángeles interpretó el porqué de la nota.

    Flavia, al igual que otras personas (¿yo también?) encuentra más fácil responsabilizar al otro por algo que la altera que reflexionar acerca de las circunstancias que llevan a que tal evento ocurra.
    Distorsiona, probablemente inadvertidamente, la interpretación de la realidad para continuar sin necesidad de cambiar o de responsabilizarse de algo. Cuando Solita, su perra, ladraba se preguntaba por qué lo hacía. Los “ladridos” humanos no la preocupan.

    Hay cosas peores y este episodio es uno más, que muestra como actuamos a veces más con nuestros prejuicios, que dándole posibilidad a nuestro cerebro de emitir juicios racionales.

    Ni furioso, ni rabioso, ni busco agraviar. Lamento todo esto. Basta releer la nota.

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