Derecha e izquierda.

30 Agosto 2009

Con esto de adjudicar a ciertas ideas y conductas el ser de izquierda o derecha, terminan muchos comentaristas por confundirme.

Supuestamente ser “garantista” o sea ocuparse de las garantías personales es de “izquierda” ¿acaso a la derecha no le interesa el orden, los derechos de los ciudadanos?

¿Sería de izquierda despreocuparse de porqué un individuo decide drogarse?

Defender la posibilidad de alguien de decidir sobre su propio destino ¿es de derecha o de izquierda?

Se me ocurre que es dejar al individuo librado a su propia suerte como si la sociedad no existiera, no influyera y contara en lo que a ese individuo le pasa es una hijadeputez.

Para mi el sostener que cada cual se la arregle como pueda es reaccionario, es la ley del que más tiene. Una sociedad que no se ocupa del desarrollo de sus individuos, que supone que su socialización es una cuestión individual, es de derecha.

Por supuesto quien proponga a la cárcel como solución y no perciba que mas justicia social  (mejores ingresos, mejor educación, buen cuidado de la salud) es lo que se requiere, es decididamente de derecha.

Las personas atemorizadas tienden a soluciones de derecha.


Don Corleone, buen padre de familia.

30 Agosto 2009

¿Se puede hablar del aspecto bondadoso de una persona, prescindiendo de advertencias explícitas acerca de otros aspectos?

¿Qué lo puede impedir?

En primera instancia nada, en segunda consideración algo así como los escrúpulos, alguien que sabe que con sus palabras puede influir en las apreciaciones de otros, si deja de lado su responsabilidad como formador de opinión (en privado con sus íntimos no ocasionaría, mayores perjuicios) al hacerlo en una “tribuna” debe advertir que la cosa cambia.

El orador, el periodista, el maestro quizás debiera preguntarse como influirá en sus correligionarios, lectores, discípulos y hasta en sus compañeros de lucha.

Puede que en su individualismo (para pensar no tan mal) no le interesen más que sus deseos personales, sin tomar en cuenta sus efectos o por el contrario, consciente de ello, lo haga para provocar, para confundir, para beneficiarse, pero esto es pensar quizás demasiado mal.

Hablar bien de los aspectos bondadosos de Hitler, dado que Hitler está muerto, quizás no nos beneficie ni nos perjudique demasiado. De alguien en pleno ejercicio de sus “habilidades totales” tomar un aspecto sin relativizarlo en el otro, es sesgar en demasía, nuestra apreciación de la realidad, raro hacerlo con total conciencia de ello.

Hitler es un extremo que tomo a propósito, para argumentar y no para compararlo con nadie.

¡Buen domingo, me voy a pasear!


El Google discriminatorio

25 Agosto 2009

Un blog de la Argentina es eliminado del buscador de EEUU.

Compruébelo ud mismo:

búsqueda en Google

búsqueda en Yahoo

Es inexplicable que estas cosas pasen

Bueno, quizás tengan explicación, no nos pongamos nerviosos.

¡Google portate bien con La Lectora Provisoria.!


Debate de Ideas. ¡Al fin!

25 Agosto 2009

El senador santafecino, proverbial por su elocuencia, estableciendo claramente su ideología, dijo preferir el centro.

Tendrán que callar quienes crean, que por sus millones, más tira para la nalga derecha. No está claro a cuánto prefiere el kilogramo de lomo.

Por otro lado ha dejado claro que no es un gorila, que son los que tienen “cola”. La “o” hace a la diferencia, la “u” torna popular a la cola, digamos auténtica y masculina, nada de la cola para referirnos a el culo.

¡A llamar a las cosas por su nombre!

Bueno ya no podrá el ingeniero eludir el debate.


Invitación tardía.

22 Agosto 2009

Ignoro desde cuando existe, este lugar, lo encontré hace unos días, paso el vínculo a quien le interese, son entrevistas a distintas personalidades de Argentina.

Bueno, nada se pierde, escuchen y aprecien.

http://www.decimequiensosvos.com.ar/


Optimismo y construcción.

19 Agosto 2009

Debiéramos ocuparnos más de las conductas en si mismas y menos de las supuestas intenciones de quienes las llevan a cabo. Por supuesto hay buenas y malas intenciones, pero tomemos en cuenta lo que el refrán dice: “De buenas intenciones está empedrado el camino del infierno” (o algo así).

Más allá de la buena intención, cuentan los resultados y por otro lado, cómo saber cuales son las reales intenciones (aspecto subjetivo) ante determinada conducta a la que si podemos observar (objetiva). Supongamos lo que se nos dé las ganas, pero hablemos de lo que nos consta, aquello que se ve.

El desarrollo de las relaciones humanas nos pone frente a la necesidad de cambiar lo que no anda bien, no se me ocurre hablar de sistema enfermo, pero sí de sistema que ya ha mostrado que se agotó, que necesita ser cambiado. Ojalá alcanzara con el optimismo o con una buena oración. Cualquier médico sabe que el optimismo ayuda, la oración al creyente le devuelve algo de ese optimismo pero a la vez sin duda, para las infecciones bacterianas buenos son los antibióticos y para el cáncer la cirugía, la radio o la quimioterapia, quedarse en rezos es cuando menos arriesgado o sino, suicida.

La medicina tradicional ha logrado grandes avances, lamentablemente las ciencias sociales no pueden decir otro tanto, ni tan siquiera defender su estatus de ciencias con comodidad. La ideología, que todo lo impregna, hace presa de las afirmaciones sobre la sociedad y ya que no se la puede evitar uno debiera al menos adoptando la ideología adecuada intentar darle sentido a su conducta social.

Si queremos acabar con determinados males, corrupción, pobreza, más que indignarnos debemos definirnos. La definición debe hacerse frente al sistema que nos cobija, sistema que desarrolló la humanidad en su evolución social hasta ahora. Se lo puede llamar capitalista, o como guste, pero ¿lo podemos seguir defendiendo?

En nombre de la propiedad privada se cometen y se legalizan las injusticias. En esto nos tenemos que poner de acuerdo para comenzar:

¿Qué defendemos?

Que se pueda vivir del trabajo ajeno, es en donde estamos y para mi gusto, da lugar a todo lo demás.

El ejercicio del poder, de cualquier tipo de poder,  da lugar a la posibilidad del manejo discrecional de lo producido por otros, si además ello es convalidado con la “legalización” de lo apropiado y su transmisión por herencia da lugar a lo que ya vemos, a los “ladrones”.

Que los hay de todo tipo, por supuesto, el tema es qué los hace posible.

Desde que existe internet y hay un cierto intercambio mayor de conocimientos, programas, música, etcétera, vi un cambio en mí. Primero acumulaba música en mp3, luego descubrí que era innecesario ya que  la tenía para mi consumo personal y no para lucrar, mi afán de acumular se perdió y ahora con youtube, goering y otros servidores escucho lo que apetezco. “De cada cual según su capacidad y a cada cual según su necesidad”.

Sé que cuesta creerlo pero creo que ya llegaremos, en todo caso ese es mi optimismo. No llegaremos solamente esperando, debemos construirlo.


Pasó el día del niño.

15 Agosto 2009

Siempre me han fastidiado los “días de” esto, aquello o de lo otro. “Día de la madre” “Día de la mujer” “Día del niño” en fin, días para lo que fuere. No tengo nada ni contra las madres o contra las mujeres, ni contra los niños, por el contrario creo que tantos “dias de”, silencian más que muestran y es como un pequeño concentratorio en un homenaje de un día que debiera estar derramado en un acabado cuidado durante todo el año (y por decir algo durante siglos) hasta que la injusticia desaparezca.

La historia y el presente muestran a nuestras mujeres y a nuestros niños todavía en un lugar que no merecían, ni merecen que habla de cuanto le falta a la especie humana por recorrer.

Bueno, cada cual celebre lo que se le ocurra, pero  bueno sería que volcáramos toda nuestras energías en realizar algo más que homenajes, reconocimientos o elaborar palabras bonitas, que, obvio, las prefiero a los insultos, pero que nada resuelven, aunque insultemos a quién supuestamente se lo merezca o halaguemos a quien nos caiga simpático.

La agresividad no debe ser negada, por el contrario si, reconocida y encauzada. La lucha no es una práctica perversa, es una necesidad social, solamente puede avanzarse hacia una sociedad más justa, desde la lucha, lucha a la que puede llamársela como guste y en la que estamos igualmente, tengamos conciencia o no, ocupando un lugar, preguntémonos qué queremos preservar o cambiar. No todo deberá ser destruído, negando lo progresado hasta aquí por la especie humana, pero realmente si no vemos cuántas cosas deben ser cambiadas es porque probablemente estemos entre los injustos, los que por ser “propietarios” de lo de otros, les parece bueno mantener el estatu quo.


El hombre que se había enamorado una vez.

12 Agosto 2009

Era ya casi anciano, o anciano, total todo es según quien lo diga y no según quien sea. Era de estatura mediana, la medianía era lo suyo y no sólo en la estatura, su nivel medio de inteligencia le había permitido sobrevivir pero no sobresalir, circunstancia a la que había convertido en virtud, decía preferir el bajo perfil, como si alguna vez alguien le hubiera conferido la posibilidad de acceder a otra opción.

Ya sus cabellos eran grises, o lo que quedaban de ellos, pero ignoraba si eran en verdad sus cabellos grises, o unos negros, y otros canosos, y en el entrevero sutil de los cabellos que le quedaban, los demás, y el mismo, veían el resutado de un planteo impresionista. Pero gris, gris era mejor para describirlo y también en este caso, no solamente en su cabello, gris.

Andaba solo en la vida, siempre anduvo solo, aunque ahora además ya no tenía compañía, pero decía, no a otros sino a él mismo, decíase entonces, que una vez se había enamorado y aunque su amor había sido inolvidable, ya no lo recordaba bien. Si, su amor, había sido una mujer, se preciaba de ser heterosexual, una mujer más joven que él, más joven cuando él era aún joven y bella, sin recordar cuan bella, pero bella, como son bellas todas las mujeres miradas en la distancia, en la distancia espacial o en la distancia del deseo intenso. El intenso deseo modela los cuerpos y confiere a la cintura grácilidad y a los senos turgencia, a los ojos miradas seductoras y a las bocas humedad libidinosa.

Ya no sabía de tactar turgencias, ya no sabía de recordar humedades, ya no tenían sus ojos el brillo de las miradas deseosas, pero si, perdida en su cerebro, deambulaba de un hemisferio a otro, la idea de que había estado enamorado.

Muchacha grácil, de la época en que las mujeres usaban polleras, polleras que cubrían rodillas que a veces descubríanse, atrayendo inevitablemente las miradas, miradas preparadas para todo lo que estaba velado o levemente insinuado, como esa línea sutil que en el escote marca la no existencia de un valle entre los volúmenes desafiantes.

Lo terrible es que ahora, aunque no lo recordara bien, tenía la certeza de que había estado enamorado pero entonces, cuando, según su endeble recuerdo certero, lo estaba, lo ignoraba.

Sentado, en esa silla a la que le entregaba horas, frente a esa ventana a través de la cual veía correr el mundo, miraba sin mirar el tránsito que pasaba, envuelto en ese murmullo sordo de la ciudad, que a veces se quebraba por la estridencia de alguien que impaciente quería apurar el seguir hacia cualquier lado.

La parada del colectivo, punto de encuentro de solitarios que compartían una espera, estaba en la vereda de enfrente. Allí llegaban muchachas jóvenes, a las que miraba sin mayor interés pero que le provocaban el tintinear del recuerdo de aquella vez que había estado enamorado.


La estupidez humana.

11 Agosto 2009

Mantener cierta calma, interactuando en internet, no requiere demasiado esfuerzo, pero a veces no deja de ser tentador, responder a un insulto, con otro. Creo, en general no haberlo hecho, pero las agresiones (escritas) recibidas a nombre de Pepe Palermo, personaje anodino si los hay, sirven para establecer un muestrario de las bajezas humanas gratuitas.

Mis comentarios pueden ser aburridos, banales, lugares comunes, cursilerías pero no llevan, al menos concientemente, mala intención, ni buscan ofender. Comprendo que a la sensibilidad de algunos, moleste pero como llevan argumentos, podrían estos fácilmente ser rebatidos o simplemente ignorados pero no, cada tanto, aparece alguno insultando a la supuesta persona de Pepe atribuyéndole tantos adjetivos que es difícil recordarlos.

Bueno, me atribuyen ser “comentarista profesional”, aficionado lo admito, pero si son tan torpes mis comentarios ¿quién pagaría por ellos?

Un no muy dotado personaje sugirió a título de no se qué, enviar una carta documento ¿a Pepe? Es al pepe. En fin, supuestamente estoy interesado en promocionar mi blog. ¿Si lo hiciera, de verdad hay guita?

También dicen (como a de la Rúa) que soy aburrido, bueno no intento presidir nada y tampoco obligo a leer lo que escribo.

¿Si lo quisiera hacer, cómo se hace?

En fin, obviamente, he aprendido mucho, he conocido gente interesante, no todo pueden ser flores.

En algunas ferias, había una cabeza asomada desde el agujero de un telón, y un tipo promocionaba: 5 pelotitas por 2 pesos, péguenle al “negro”. El “negro” esquivaba siempre, supongo que de cada 2 pesos, algo ganaría.

Tiren insultos, donde quieran, no dejan de sorprenderme pero (cursi) templan mi “espíritu”, bueno el de Pepe Palermo.